
La Fosa de las Marianas, en el Océano Pacífico occidental, cerca de la isla de Guam, es el lugar más profundo del planeta, con una profundidad de 10.924 m bajo el nivel del mar, tiene más profundidad que la altura del Monte Everest.
Dentro de la fosa de las Marinas se encuentra el Abismo Challenger (Challenger Deep) el punto más profundo de dicha fosa y por ende del Océano. La presión en el lecho marino alcanza los 1086 bares, es decir, unas 1000 veces la presión atmosférica que soportamos en la superficie.
Las primeras exploraciones de la fosa se iniciaron en la década de los años cincuenta, y no fue hasta 1960 que se estableció su profundidad oficial, según las investigaciones estadounidenses llevadas a cabo en el batiscafo Trieste.
En el año 2005, exploradores japoneses descubrieron hasta 200 formas de vida microscópicas subyacentes en una muestra de barro del fondo, entre ellas un plancton unicelular que hasta el momento no había sido clasificado, así como varios tipos de bacterias.
Debido a la bajísima temperatura en la que se encuentra el agua en esta zona, muy pocas especies sobreviven a tal profundidad, más que algunos tipos de cangrejo y de peces abisales.


