
La palabra eclipse nos viene dada desde el griego, su traducción literaria significa "abandono", haciendo referencia al abandono del sol a la tierra. Según la antigua China, la tierra se oscurecía porque el dragón celeste devoraba el sol: la población ejercía un ritual de percusión para ahuyentar a la bestia, también los Incas lo hacían. En la India sin embargo, se sumergían en agua hasta el cuello en señal de adoración para ayudar al sol en la lucha contra el dragón. Actualmente seguimos llamándolo eclipse, aunque la ciencia nos explicó que se produce porque la Luna se interpone en la órbita del sol, dejándonos en la sombra. Hablando de dicha sombra, podemos distinguir entre dos partes, la Umbra, parte donde la oscuridad de la sombra es directamente creada por la luna, o penumbra donde la luz del sol llega parcialmente.




